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sábado, 19 de julio de 2008
El PLACER DEL SOMETIMIENTO .
Teodoro Herranz Castillo.1
RESUMEN
Este artículo es un acercamiento a la comprensión del masoquismo desde la experiencia psicoterapéutica. Inicialmente precisaremos los conceptos que utilizamos, para poder ubicar el concepto de masoquismo: fantasía masoquista y conducta masoquista, personalidad masoquista y masoquismo sexual. Masoquismo como estructura, masoquismo como defensa. Después revisaremos cuatro casos clínicos que incorporan el masoquismo sexual entre sus practicas sexuales para concluir con una propuesta explicativa que hemos denominado “erótica del poder” y “erótica de la muerte”.
SUMMARY
This article is an approach to the understanding of masochism from psychotherapeutical experience . We will revise the concepts we use to talk about masochism: masochism vs sexual masochism; masochistic structure of personality vs masochism as defense. Next we will review four clinic cases that incorporate sexual masochism within their sexual practice and we will propose two explanations for these behaviours that we have named "erotica of
power" and" erotica of death".
PALABRAS CLAVE
Estructura Masoquista
Masoquismo como defensa
Masoquismo sexual.
Erótica del poder.
Erótica de la muerte.
Psicodrama
KEY WORDS Mashochistic structure
Masochism as defense Sexual masochism Erotica of power Erotica of death.
Psychodrama
1 Es Director de la Escuela de Psicoterapia y Psicodrama.. Dirección: www. psicodrama.es
1. INTRODUCCIÓN DEL CONCEPTO DE MASOQUISMO:
Definición: “Masoquismo, es un termino derivado del escritor Sacher-Masoch. Se considera una perversión en la que solamente puede experimentarse goce sexual cuando se sufre dolor. También se dice, en sentido amplio, de la obtención del placer mediante el dolor propio”. Dorsch, F (1976).
Buscando el significado que se ha dado al masoquismo nos adentramos en el pensamiento analítico, donde se nos ofrece un marco espacio conceptual esclarecedor aunque controvertido donde colocar el fenómeno masoquista. El psicoanálisis considera el masoquismo una perversión:
“El término perversión viene del verbo latino pervertere, desparramar o extralimitar (P, Villamarzo, 1995)”. Para entender el concepto de “pervertere” en la literatura psicoanalítica es necesario recurrir a la historia del estudio de las perversiones, que tiene su origen en 1905 , en los tres ensayos para una teoría sexual , donde Freud concluye que la perversión representa la persistencia en la vida adulta de elementos de la sexualidad infantil “. Esta desviación estaría ligada a la detención en el proceso de desarrollo psicosexual. y es una perversión por el fin que se busca a través de la sexualidad, que no es el placer adulto compartido, sino el dolor o la satisfacción sexual a través del dolor. Por lo tanto, el masoquismo se considera una desviación con relación al fin de la sexualidad. En esta inicial comprensión psicoanalítica del fenómeno masoquista, se entiende como una desviación (en cuanto al fin sexual, ) donde se reemplaza el placer, por la gestación del dolor o éste se usa como mediador para la búsqueda del placer, lo que refleja la persistencia ,en la vida adulta, de elementos infantiles.
Con el fin de ir completando nuestra definición inicial, recurrimos a distintos autores psicoanalíticos para ir introduciendo diferentes matices y énfasis en la misma.
Para P,Bernard (1978, pag 260) : “El masoquismo es la erotización del dolor”, estaría haciendo coincidir el placer en el dolor.
En la misma dirección apunta J. Coderch (1982, pág 281) : “Llamamos masoquismo al hecho de que el individuo experimente su propio dolor como placentero y por dicho motivo lo busca de forma consciente o inconscientemente”
Por otra parte Kernberg nos introduce en un mundo mas complejo cuando nos muestra su concepción del masoquismo. Kernberg (1995, pag 216) “El masoquismo puede describirse como un amplio campo de fenómenos normales y patológicos centrados en la autodestructividad motivada y en un placer consciente o inconsciente en el sufrimiento” A continuación y de un modo más concreto añade , Kerberg (1995 , pág 217) ”En el ámbito del masoquismo moral , se paga un precio por la obtención del placer: la transformación del dolor en placer erótico, la integración de la agresión en el amor se despliega en la relación entre el self y un introyecto superyoico. En razón de los sentimientos de culpa inconscientes, sufrir bajo la voluntad discrecional de un introyecto castigador, equivale a recuperar el amor del objeto y la unión con él; de este modo, la agresión queda absorbida por el amor. La misma dinámica opera en el masoquismo sexual como perversión específica: la experiencia necesaria de dolor, sumisión y humillación para obtener gratificación sexual es el castigo inconsciente por las implicaciones edípicas prohibidas de la sexualidad genital
Esta posición de Kernberg, coincide parcialmente con la que vamos a sostener en este artículo, esa coincidencia se situaría en lo que hemos denominado erótica del poder, quedando fuera de esta concepción erótica de la muerte.
Después de mirar estas definiciones nos parecía necesario tomar una primera decisión para aclarar los aspectos que vamos incluir dentro del ámbito de la conducta masoquista, señalando sus diferencias cuando sea necesario y, estableciendo la prioridad
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conceptual que nos guía a la hora de sacar nuestras propias conclusiones sobre el fenómeno masoquista, para poder ceñirnos a lo largo de este trabajo a la conducta sexual masoquista.
Para poder acercarnos a delimitar este campo nos haremos algunas preguntas, como heurísticos, que nos acompañen en la búsqueda de las respuestas.
¿Por qué se pervierten los comportamientos de una persona para necesitar el dolor como intermediario necesario para la obtención del placer o como placer en si mismo?. La conducta masoquista sexual, ¿es de naturaleza sexual, o relacional? y, si asumimos esta segunda posición, ¿qué papel juega el otro en una relación sexual de naturaleza masoquista?. El lector apreciará que las preguntas están partiendo de un sesgo en la búsqueda de las respuestas, que asumo y justifico desde la responsabilidad de mostrar alguna respuesta de las muchas posibles a un ámbito de explicación tan amplio como el que requiere el fenómeno masoquista.
Antes de introducirnos en una explicación más detallada de nuestra posición , apoyándola en nuestros datos clínicos, empíricos e intersubjetivos, me permito decirles que tanto en lo que definiremos como aspectos estructurales , procesuales y estructurantes, como en la conducta específicamente masoquista y sexual, creemos que es el resultado de una construcción interpersonal, a través de los vínculos de los que el sujeto formó y forma parte, donde los componentes más cargados de biología (pulsionales ) se redefinen con el otro en una construcción compartida.
2. INTRODUCCIÓN A LOS MECANISMOS INTRAPSÍQUICOS DEL MASOQUISMO:
Las primeras explicaciones intrapsíquicas del fenómeno masoquista se nos muestran en los planteamientos pulsionales del psicoanálisis. Se apela a una fuerza autodestructiva, una pulsión de muerte que, Villamarzo (1989, pág 591), define como “la tendencia del ser humano a destruirse a si mismo”. Este planteamiento tiene para mi una connotación excesivamente determinista e innatista. Esta dialéctica pulsional la recoge Freud en su obra de 1920, “Más allá del principio del placer”.
El dinamismo intrapsíquico que se propondría desde esta dialéctica pulsional, considera el medio externo como el agente que saca al sujeto de su propia autodestructividad, a la que recurrirá siempre que el entorno no tenga la suficiente capacidad protectora para ligarle a la vida. Esto nos llevaría al ejercicio máximo de perversión de la vida que se concretaría en el suicidio de la persona.
Esta consideración inicial del impulso de muerte encontró detractores dentro del movimiento analítico, casi desde su formulación. Entre ellos tenemos afirmaciones de autores como W. Reich (1957) quien afirma con rotundidad: “No existe impulso biológico alguno hacia el displacer, no existe instinto de muerte “. En la misma línea nos encontramos con la afirmación de Winnicott: “ Es imposible aceptar la explicación que Freud había dado a la agresividad por referencia a un instinto de muerte”.
Si seguimos espigando el pensamiento analítico para comprender los dinamismos del masoquismo, nos encontramos con posiciones como la de M. Klein, que pone las perversiones en relación con la agresión y la ansiedad más que en relación con el instinto sexual “(Bleger., 1973).
Abraham (1924) nos dice que se trata de la detención de un proceso evolutivo: “las perversiones quedan explicadas como procesos de fijación y regresión, merced a los
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cuales una determinada pulsión parcial de la sexualidad infantil ha resistido el gradual proceso de maduración e integración libidinal”.
Fenichel (1984) nos explica el valor defensivo de las conductas de sufrimiento “El sufrimiento es una defensa contra la ansiedad de castración”. Fenichel, al explicar este fenómeno, se detiene en los siguientes aspectos:
• Experiencia sexual previa que haya establecido la creencia de que el dolor ha de estar inevitablemente unido al placer sexual, para acallar los sentimientos de culpa que se oponen a este.
• El masoquismo representa un sacrificio previo para evitar un castigo.
• La actividad masoquista anticipa activamente el daño que se espera, como forma de mantener ese daño bajo control y dentro de unos límites aceptables.
• La sumisión e impotencia del masoquismo frente a la persona que causa el dolor representa una forma de obtener la protección y el apoyo de una potencia superior amenazante es decir inconscientemente el padre de quien teme la castración.
La posición de Fenichel la recogeremos en los aspectos que denominaremos defensivos de la conducta masoquista”
Rastreando la estructura intrapsíquica del masoquismo, los autores se inclinan en dos direcciones “la estructuración propiamente perversa y la estructuración psicótica.
Bleger 1973 considera la perversión como una defensa frente a la psicosis. Masud,, Khan (1987) incide en los componentes disociativos del masoquista. “Me impresionó mucho su forma de narrar la historia de su vida, era como si hablara de alguna otra persona. Por otra parte, no me pareció que estuviera deprimida, experimenté mas bien la sensación de que ella me había mostrado a una persona ausente de su propio ser “. Lacan (1970) ilumina nuestra búsqueda explicativa señalando el “puente” que guíe nuestra comprensión : “ La explicación de las perversiones debe buscarse en el mecanismo de defensa”
Para acabar este breve recorrido queremos recoger dos citas del pensamiento de Bleger:“No nos queda ninguna duda de que, estudiada la acción perversa, en si misma constituye un verdadero episodio psicótico (...) al que no calificamos como tal porque es pasajero” (...) Aún en las perversiones sexuales, lo fundamental es siempre la perversión del la relación interpersonal
3. INTRODUCCIÓN A LOS MECANISMOS INTERPERSONALES DEL MASOQUISMO.
Para acceder a la comprensión de las relaciones masoquistas, vamos a recoger sucintamente algunos de los conceptos básicos del psicodrama que nos permitan entender al hombre-en-relación. (Bustos 1995, Herranz 2004, Fonseca Filho 2004, Perazzo, 2004, 04.)
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Desde una concepción psicodramática y por tanto humanista, el hombre se construye a través de sus roles, desempeña roles antes de que tome conciencia ellos, de tal modo que la acción en inter-acción es el crisol donde se consolida la identidad. El proceso de construcción de esta identidad seguirá un patrón evolutivo de menor a mayor complejidad. Serán necesarios dos elementos para poder pensar este proceso. En primer lugar el otro “complementario” y co-constructor de nuestra propia identidad; nacemos y crecemos en vínculos, en matrices sociales de las que formamos parte y, en segundo lugar, la capacidad de reconocimiento - discriminación del sujeto en ese proceso de
autoconstrucción. De este modo podemos definir la construcción de la identidad como el desempeño de roles con otros que desempeñan roles que complementan o suplementan los nuestros, y donde la ontogénesis, en forma de desarrollo neuropsicológico, nos va dotando de las competencias que nos permiten la representación mental de nosotros mismos y de los que nos rodean.
Para poder explicar el modo de ser masoquista desde este esquema de pensamiento, tenemos que partir de la consideración del niño/a actuando un rol de dependencia, donde necesita cubrir sus necesidades primarias con el otro. (seguridad , cariño, valoración) . El otro debe desarrollar un rol complemetario protector que permita en el niño cubrir de manera sana, sus dependencias, si así no fuera, tendríamos un niño/a detenido en su proceso evolutivo, reclamando sintomáticamente que se cubran sus necesidades, ese reclamo generara estrategias maladaptativas para conseguirlo.
Si esa estrategia fuera la conducta masoquista, entenderíamos que ha sido el modo sustitutivo de “encubrir” sin cubrir sus necesidades emocionales. Esas necesidades no cubiertas actuarán como el detonante que pondrá en funcionamiento el repertorio masoquista.
Pero necesitamos introducir un matiz explicativo. Cuando hablamos de estas heridas, estamos hablando de un momento evolutivo, donde la autonomía del niño para cuidarse a sí mismo es inexistente, de tal modo que el adulto, no es realmente un complementario, sino un suplementario, alguien que suple al niño en el acto de cubrir sus necesidades porque, el niño, no tiene la capacidad suficiente para discriminar, para poder reconocer que el otro no es él, que es el otro el que le nutre y cubre sus necesidades afectivas.
Con posterioridad a esa separación entre el si mismo y el otro ,podríamos hablar con propiedad de complementariedad : ”todo rol necesita un opuesto, un contrario” es complementario porque el juego relacional se sostiene desde roles opuestos y discriminados. El hijo desarrollando su dependencia con una figura paterna que desempeña el rol protector que cubre esa dependencia, donde ambos son conscientes de su conducta, de la del otro y de la necesidad mutua de ambas para poder mantener las suyas.
Cuando nuestra capacidad de representación nos permite acceder a este mundo, seguimos siendo dependientes del otro, al que le vamos negociando nuestro espacio de crecimiento. En ese espacio de crecimiento la sexualidad podrá ser guiada y canalizada reprimida, prohibida. Si la represión aparece , el vinculo que me une al otro se ve en peligro, y bajo esa amenaza la sexualidad tendrá que seguir estrategias maladaptativas para que la dependencia no se vea abruptamente interrumpida por la critica, la castración, o aún peor por el peligro de su cumplimiento ( La realización en conducta del fantasmático Edipo, filogenéticamente prohibido). En esta segunda ocasión nos encontraríamos que el acceso al mundo masoquista será una defensa en apoyo de la represión de la sexualidad.
4. ESTRUCTURACION DEL PSIQUISMO Y ERÓTICA MASOQUISTA : Lo neurótico, lo perverso, lo psicótico.
a) Organización Neurótica:
Daniel es un hombre de 32 años ; cuando llegó a tratamiento su conducta sexual se había limitado a prácticas masturbatorias, con un fin “comprobatorio”, para
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asegurarse que podía tener erección. y culpógenas asociadas a fantasías masoquistas donde, desde la niñez, se excitaba con la fantasía de ser humillado, vejado, sodomizado, y donde él pedía que hicieran con su cuerpo lo que desearan. Con posterioridad, esas fantasías se trasladaron a la relación sexual con prostitutas, su conducta se organizaba en torno al ritual de comprobación, él adoptaba un rol pasivo para que fuera ella quien realizara el coito, mientras llevaban a cabo su conducta sexual, él traslada su ritual de comprobación al otro, preguntándole si se mantenía la erección, si el pene era suficiente para poder llevar a cabo el coito...
Su otra fantasía masturbatoria pasó a convertirse en el otro modo de relacionarse sexualmente que, básicamente, se limitaba a ser penetrado analmente por la prostituta utilizando artilugios, mientras le insultaba “disfruta sucia, p .....”. Junto a estas actividades, también se entrega a actos de humillación como ser orinado... Pagaba cantidades de dinero elevadas, y nos hablaba casi con gratitud de las señoras con las llevaba a cabo su práctica sexual. Este pago elevado tendíamos a leerlo como el pago de su culpa y el secreto que le proporcionaba estar con una profesional, que no desvelaría que practicaba sexo.
En su historia sexual, nos dijo que el inicio de estas fantasías masturbatorias se inicia en el colegio, donde unos niños se burlan de él, y escriben su mote en la pared. A partir de ese momento se llena de terror, evita los espacios comunes, se esconde en los recreos, y su padre tiene que recurrir a pedir a los profesores que le protejan de su propio aislamiento.
Junto al terror que desencadena esta situación, se une la excitación y las prácticas onanistas acompañadas de las fantasías de sometimiento, escarnio, y sodomización.
La sexualidad en la familia, estaba absolutamente reprimida, no se permitía ningún comentario, pregunta, etc. Por lo que el concepto de prohibición, suciedad y depravación iban unidas a la vivencia de la sexualidad.
Cuando exploramos sus relaciones familiares comprobamos, que su padre era un hombre débil y déspota , que había ejercido sobre él un control persecutorio, incluso en el momento actual, recurriendo a la manipulación emocional, y atribuyéndole al hijo la capacidad mágica de matarle si no cumplía con las obligaciones que le exigía. La madre era una mujer afectivamente distante, victimista, que infundía la culpa en su hijo siempre que no se sometía a su voluntad. La complicidad del padre y la madre para limitar, “castrar”, las iniciativas del hijo se unían conformando una unidad impositiva, represora y culpabilizante.
Cuando fuimos conociendo mutuamente el significado de su conducta, y el valor de sus fantasías, fuimos constatando algunos aspectos de su vivencia sexual: En primer lugar, Daniel insistía mucho en que su compulsión masturbatoria estaba guiada por el convencimiento de tener un trastorno genital orgánico, fantasía alimentada por el padre médico, y que, ya en la adolescencia, había supuesto exploraciones urológicas. Su miedo al fracaso eréctil, lo fuimos leyendo como el miedo a su potencia sexual, la erección se había investido de un poder trasgresor sobre el poder impuesto, era la rebeldía que supondría vencer “la castración” existencial a la que estaba sometido. El fracaso eréctil era el precio que la culpa requería por ser un sujeto deseante. Sus fantasías y posteriormente conductas donde era usado sexualmente por el otro, las fuimos entendiendo como el pago que el placer requería,
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la humillación, la vejación el abuso de poder del otro , era el precio a pagar por acceder el placer. Su compulsión a la repetición trasladada y organizada en forma de preguntas a la prostitutas sobre su erección, tenía un componente marcadamente infantil, pedía la confirmación de su hombría, desde el convencimiento de ser un niño a quién le asustaba encontrarse con su potencia sexual.
b) Organización Perversa:
Lucia nos relata diferentes conductas sexuales, entre las que se incluyen conductas masoquistas, que nos narra del siguiente modo.
Son excitantes para ella las fantasías de violación , que lleva a cabo con personas conocidas, donde es penetrada vaginalmente, oponiendo resistencia pero donde la excitación va muy ligada a generar en el otro un deseo incontrolable que reconoce en la fuerza que utiliza en el acto de la violación, ser dominada, atada, va muy unido al goce sexual. Junto a la penetración vaginal, le gusta ser penetrada análmente, describe esta conducta como especialmente placentera, por sentirse “muy transgresora”, no alcanza el orgasmo, pero le resulta excepcionalmente atractiva “morbosa”, según sus palabras.
En su historia sexual, dice que fue violada cuando era una adolescente por un profesor joven, esa definición de violación, se asemeja al juego que ahora realiza , con personas conocidas, lo que parece que ha cambiado es la valoración del riesgo real que puede suponer llevar a cabo esa conducta.
En su identidad como mujer recogemos algunos aspectos de su historia familiar, ella es la hija de un padre violento, afectivo , seductor , con descargas impulsivas, ligadas a la ingesta de alcohol. La madre es una mujer desapegada afectivamente de ella, con una conducta histeriforme, por la que se sintió rechazada, y a la que vivió como una rival.
De ambos, recibió el mensaje del erotismo, como vehículo importante en la relación, por lo que Lucia, valora el sexo y se siente valorada por su capacidad para conseguir excitar y generar el deseo del otro. Esta fuente de valor contrasta con una imagen de sí misma, como ser humano, intensamente desvalorizada y despreciada.
Si recuerda el lector nuestra primera pregunta era ¿por qué el dolor es necesario para llegar al placer? . En el caso de Lucia el entramado de fantasías e identificaciones que daban significado a su conducta se nos fue desvelando a lo largo del tratamiento. Qué generaba su excitación en las conductas de “simulación de violación” o en “la realización del coito anal, acompañado de ofensas, y vejaciones”. En la primera conducta encontramos una lectura fácilmente leíble, la violación para nuestra paciente cumplía dos funciones básicas, una restauradora del narcisismo, y una segunda de venganza y reivindicación.2 La restauración del narcisismo venía ligada a la intensidad del deseo del “violador”, tenía que luchar para conseguirla, para tenerla. El aspecto reivindicativo y vengativo era su modo de vencer al hombre que no le había mostrado su deseo, en el acto de ser violada confirmaba su poder sobre el otro.
La satisfacción que le producía el coito anal, nos llevó por un camino más complejo para su comprensión. El significado se nos fue mostrando a partir de la fantasía del tercero imaginario que observaba la conducta. “En toda experiencia
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2 Las valoraciones que aquí se muestran se co- construyeron entre el paciente y el terapeuta, no son el resultado de un insight del paciente ni de una teoría del terapeuta, son el resultado de un largo proceso de búsqueda compartida y revivida a través del trabajo con técnicas psicodramáticas.
masoquista intrapsíquica o interpersonal intervienen siempre tres personas: el sujeto, el otro deseado que causará dolor al sujeto y el testigo una parte del yo que registra el afecto doloroso que este contrato materializa (Masud Khan, 1987, pp 222). El trato de desprecio y humillación que acompañaba la penetración, le llevaba a una escalada, la excitación iba muy unida a su propia rabia. El observador descubrimos que era la figura de su madre, era a su madre a quién le ofrecía está conducta vejatoria llena de rabia el mensaje que le dirigía se expresaría con la frase “ mira lo despreciable que soy”, en el hecho de ser sometida , usada , estaba dañando a su madre, y haciéndola que viera lo que ella le había hecho sentir. Pero encontramos un segundo elemento: quién era el otro, la persona con la que se entregaba a este tipo de conductas sexuales. El otro era ella misma, el otro real ejercía una función instrumental al servicio de su propia rabia, la aparente conducta de sometimiento, era una venganza donde ella utilizaba a su pareja sexual, como si fuera una prolongación de si misma, cuanto peor era tratada la venganza era más satisfactoria y mayor el placer que conllevaba la venganza contra su odiada rival.
En las conductas sexuales de Lucía, descubrimos un sadismo vicario, la sádica era ella , los sometidos desde el papel de dominadores eran sus parejas, y el sexo era el medio de dañar a las figura paternas que latían como heridas en la construcción de su identidad como ser humano, quedándose detenida en una herida de rechazo y desvalorización, que suplía con la conducta compulsiva y violenta con la que se entregaba a su mundo sexual.
Lucía había organizado su modo de vida desde la venganza, y la ausencia de consideración del otro, reconocido como diferente. Por lo que entendimos, el sistema mental de Lucia se organizaba de un modo perverso, donde la conducta aparentemente masoquista, no era más que la defensa que utilizaba al servicio de su propia estructura de personalidad. Los componentes histeroides de Lucia, los leímos como un bello adorno de su psicopatía.
c) Estructura Melancólica:
Nuestra tercer historia clínica es la historia de “Vaya”3, término que utilizamos como sustitución del nombre de nuestra paciente y por ser un término equivalente al “no sé” masoquista del que nos habla W.Reich, a su vez era una expresión habitual en el discurso de nuestra paciente.
Las fantasías sexuales más frecuentes de Vaya, eran fantasías de violación ,descubrimos en el tratamiento que su vida sexual se había iniciado a los dos años, cuando ella y su hermana un año mayor que ella , pasan al cuidado de su hermano dieciséis años mayor, un adolescente con una marcada actitud sádica, que disfrutaba golpeándolas, humillándolas, y usándolas para sus juegos sexuales.
Estos juegos de dominio y erotismo a los que está niña se vió sometida, se daban en un contexto de protección-desvalimiento. Por problemas familiares, su madre tuvo que pasar a ocuparse de su abuela, dejando las niñas al cuidado de su hermano, como la figura que asumía sus cuidados y que contaba con el apoyo incondicional de la madre. El padre estaba entregado al trabajo y era una figura débil frente a la
3 Véase para un estudio completo del caso Herranz (1991) Etiopatogenia vincular del fenómeno masoquista en la mujer(1º parte), Rev Vínculos, N 2, págs, 37-99.
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coalición madre-hijo. Unos años después el padre falleció, por lo que la relación de dependencia con el hermano se intensificó.
Su aprendizaje sexual seguía los siguientes patrones relacionales. El más repetido era la humillación como medio para buscar la aceptación del otro. Compartimos con ella sus recuerdos donde se veía aceptando el castigo de su hermano, quien la pegaba y expulsaba de su lado, mientras ella seguía buscándole para arrodillarse con la cabeza apoyada en sus piernas, para repetir el ciclo de interacciones. Lo que más impactaba de aquellos relatos reconstruidos en sesión, era la decisión de Vaya de no separarse del maltratador, de mantener esta conducta hasta que él le aceptara. En segundo lugar aparece el deseo sexual frente a la fuerza del maltratador y el poder que tiene y ejerce sobre ella, considera débiles a los hombres que no le tratan de ese modo. Sus fantasías excitantes de violación, suponían el placer del dominio sobre ella, en algún momento del tratamiento pudimos descubrir como también en ella latía la fantasía de violadora, con poder para dominar usar y utilizar al otro para satisfacerse con él.
La comprensión de la conducta sexual de “Vaya” la integramos en la comprensión global de su modo de ser. Entendí que el primer elemento estructurante de su personalidad, era la ausencia, la ausencia de una función protectora, nutricia y valorizante que su madre no había ejercido con ella. Esa ausencia se organiza en torno al temor a la pérdida, pérdida real, no fantasmática. Esa pérdida es reemplazada por un lazo donde la dependencia se cubre con el maltrato y el abuso , el patrón relacional que se establece es una agónica lucha por la supervivencia. La dependencia del otro incorpora el sometimiento y la humillación como instrumento que protege del miedo a la pérdida.
La erotización de la relación, donde el placer va asociado al dominio y el poder del otro, deja a “Vaya” en una posición de permanente desvalimiento, desde ese desvalimiento el abuso y las fantasías de violación suponen la excitación que genera saberse deseada por el otro, y a mayor dominio, mayor sensación de protección y seguridad por el valor que ella tiene para el otro. Al ser agredida física o sexualmente , se pospone un temor mayor , el temor a la soledad, la provocación de la agresión del otro, es un modo de protegerse del temor inadmisible de la ausencia del otro.
Nuestro acercamiento a Vaya nos condujo a pensar que su modo de ser (la organización que dirigía su conducta ) era melancólica. Era una herida carencial, donde el masoquismo como patrón general de conducta estable era el mecanismo de defensa frente al dolor que genera la carencia, y donde el goce sexual masoquista se obtiene porque el hecho de ser utilizada implica en si mismo la aceptación y la valoración del otro.
Entendimos que en Vaya latía una personalidad carencial, profundamente melancólica, donde la fantasía y la conducta masoquista, estaban más ligada a su necesidad de ser querida, aceptada, en última instancia amada, que al placer sexual que pudieran conseguir con ellas.
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d) Estructura límite:
Lillit, 4 es el nombre que mejor refleja la identidad de nuestra paciente, ella era la “mujer mala”.
Sus conductas sexuales tenían dos características básicas: su exageración y el peligro real, el riesgo vital que conllevaban para ella.
Sirva como ejemplo del uso sexual de su destructividad , la no utilización de métodos anticonceptivos, lo que le había llevado a realizar tres abortos, diferentes infecciones etc. El daño físico ( golpes, magulladuras...) que recibía.
Su sexualidad iba ligada a dos patrones: en el primero se mostraba en una conducta desafiante con los hombres , a quienes retaba en su virilidad. Sirva como ejemplo incitar a varios hombres a mantener a la vez una conducta sexual, con el riesgo real que había corrido en algunas ocasiones, y donde el objetivo, su deseo fantaseado, era la castración del varón, demostrarle “su poca hombría” . El segundo patrón parcialmente similar al anterior, introducía algunas particularidades especificas; era la relación con un hombre, emparejado con otra mujer, de una marcada tendencia antisocial. Las conductas sexuales con este hombre se desencadenaban desde la rabia que le suponía no ser elegida, y la manera que tenía de atraerle , era a través de mensajes de agresión hacia él, hacia su pareja, junto a un intenso desafío y provocación sexual. Ej. Llamar de madrugada a casa de él y decirle a su pareja, que le transmitiera a su compañero que estaba esperándole para mantener relaciones sexuales. La respuesta de él , era una agresión sexual, donde la violación y los malos tratos conformaban sus encuentros eróticos. En algunos de estos encuentros había tenido serias lesiones e ingresos hospitalarios.
¿Cuando nació Lillit a este patrón de vida sexual? fue un búsqueda que rastreamos a lo largo de su vida. Nació cuando, teniendo 6 años, participaba de juegos masturbatorios con su hermano menor de 5 años, hermano querido y valorado por sus padres, frente al sentimiento de rechazo y desprecio que ella había sentido por ellos. Hago esta acotación para explicar la atribución que los padres hicieron de aquél suceso según ella lo sintió . El padre al descubrir el juego erótico de los hijos, consideró que ella era la responsable y le puso dos nombres “Mala y Puta”, estos dos nombres fueron las señas de identidad que determinaron el modo de comportarse y ser tratada por su familia. Su historia sexual, desde muy niña, se caracterizaba por la promiscuidad y por la posición de “puta y mala” que desempeñaba con el otro. A los 16 años, continuó su vida sexual, con un hombre adulto para quién trabajaba, en el mismo lugar de trabajo estaban los hijos de él , con edades superiores a la suya, hijos de quien nos dice Lillit que también tenían una relación de sometimiento al padre. Ella era conocida como la amante impuesta del padre , para su mujer y sus propios hijos.
Para comprender la conducta sexual de Lillit, hay dos datos que ella nos dio y nos permitió terminar de organizar su “modo de ser sexual”. Uno era la anorgasmia, Lillit, nunca había sentido un orgasmo, las conductas eran muy excitantes, pero parecía una excitación ligada a una “lucha donde se ponía en juego la vida “ no era un placer sexual. Ella nos dijo en una ocasión que no tener orgasmos le protegía , porque si no se volvería loca. El otro dato que nos facilitó era la importancia que para
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4 Para un conocimiento más amplio del valor mitológico que se encierra en este nombre “el mito de la mujer mala” desterrada del paraíso, hay un delicioso libro de D. M Bustos (19 ) y para un análisis detenido del caso (Herranz 1993) Psicodrama bipersonal y personalidades masoquistas: El significado de las crisis de angustia.
ella tenía el tamaño del pene, buscaba penes muy grandes, despreciaba a los hombres que no poseyeran estas características.
Nuestra comprensión de Lillit, de su modo de ser, “su estructura” y sus conductas defensivas, nos llevó a las siguientes conclusiones:
Lillit, se organiza en torno a la radicalidad de sus vivencias en una estructura “limite, o borderline de personalidad”, su identidad surge de la agresión, el rechazo y el abandono, su lucha titánica por obtener el amor, el reconocimiento del otro, es suplida por el resentimiento y la rabia. La satisfacción va ligada al poder de atracción que su desafío genera al cuestionar al otro, tengo el poder de mostrar la limitación de poder que el otro tiene sobre mi , y la capacidad que tengo de atraerle, como la “mala, puta” que el desea.
Sus relaciones sexuales, son la máxima expresión de la búsqueda del dolor, del castigo y en última instancia de la muerte.
La importancia que otorga al tamaño del pene, lo ligamos a la situación edípica no resuelta, el pene grande al que no se accede, no es el pene del niño, es el pene del papá.
La anorgasmia, protege de la movilización del placer y evitando que el placer con el otro movilice el afecto. Su relación es de odio, no podría amar a quién construyó a Lillit y la expulsó de su propia vida, condenándola a una vida enajenada, ajena a si misma, que desarrolla en un proyecto “limite “ de supervivencia.
5. CONCLUSIONES : ITINERARIOS HACIA EL MASOQUISMO SEXUAL
Al analizar nuestros casos y revisar la literatura sobre el goce masoquista en la sexualidad, he reconocido dos placeres masoquistas diferentes.
El primero podríamos considerarlo como “El dolor como condición que permite el placer sexual”. A este modo de búsqueda de placer lo hemos denominado erótica del poder.
El segundo lo definiríamos como “El dolor como sustituto del placer” , al que hemos denominado erótica de la muerte.
• El dolor como condición para el placer sexual, lo hemos reconocido en nuestros pacientes , donde el masoquismo puede formar parte de sus prácticas sexuales, con mayor o menor frecuencia en su fantasía, y en su conducta. En estos casos, después de un recorrido psicoterapéutico, donde el masoquismo pasa a perder su carácter de placer en el adulto. Se reconoce como fantasía infantil incorporada a una relación sexual adulta, placentera y compartida. Hemos comprobado que los vestigios de poder que tenía la autoagresividad para destruir el flujo hacia el placer, se reemplazan por un uso de la agresividad subrogada al placer en disfrute con el otro.
En estos casos, la autoagresión, el castigo, es el modo en que el niño pide por adelantado permiso para poder disfrutar del sexo como placer adulto y prohibido. Se invierte el orden: el castigo libera la represión y la sexualidad puede conducir al placer y al orgasmo.
• El segundo itinerario no conduce a un goce sexual en sí mismo, lo excitante es amenazar la vida, convirtiéndose la sexualidad en un parasuicidio simbólico y ocasionalmente en un parasuicidio donde el brazo ejecutor es buscado a través de la sexualidad (Lillit).
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INSTITUTO DE TÉCNICAS DE GRUPO Y PSICODRAMA
I.T.G.P.-GALICIA 2003
Castro Dono, C.*, Filgueira Bouza, M.S.**, Ferrer i Balsebre, L.*,
González Vázquez, A.I.*
*Doctor en Medicina. Psiquiatra. Director Psicodramático. Servicio de Psiquiatría. Complexo Hospitalario Universitario “Juan Canalejo-Marítimo de Oza”. A Coruña.
**Doctora en Psicología. Psicólogo Clínico. Director Psicodramático. Servicio de Psiquiatría. Complexo Hospitalario Universitario “Juan Canalejo-Marítimo de Oza”. A Coruña.
Avda. As Xubias de Abaixo s/n. 15006 A Coruña.
RESUMEN
Se refleja la historia de la Delegación del I.T.G.P. en Galicia, se presenta el programa docente que se imparte en esta escuela y se comentan los proyectos que tienen en marcha los ex-alumnos y los directores-coordinadores de la misma.
RESEÑA HISTÓRICA Y AVALES
La Delegación del I.T.G.P. en Galicia se crea cuando sus coordinadores (Marisol Filgueira Bouza y Luis Ferrer i Balsebre) comienzan, desde 1986, a programar conjunta o independientemente grupos terapéuticos y de formación en Terapias Grupales, Terapia Familiar y Psicodrama, primero con sede en Orense y más tarde en La Coruña (1991), en diferentes dispositivos sanitarios, educativos y sociales de la red pública gallega y en el sector privado. Ambos están acreditados por sus respectivos Colegios Profesionales Oficiales, por el I.T.G.P.-Madrid y por entidades con autoridad reguladora en la formación y el ejercicio de la psicoterapia, entre otras: Asociación Española de Psicodrama (A.E.P.), Federación Española de Asociaciones de Psicoterapeutas (F.E.A.P.), Asociación Galega de Saúde Mental (A.G.S.M.), Asociación de Terapia Familiar de Galicia (A.T.F.G.) y Federación Española de Asociaciones de Terapia Familiar (F.E.A.T.F), todas ellas con sus respectivos avales europeos e internacionales. Cuentan con un bagaje de cientos de alumnos formados, así como múltiples contribuciones a eventos científicos, a programas de otras escuelas de psicoterapia y publicaciones. La muestra de alumnos incluye estudiantes y profesionales de Medicina, Salud Mental y Educación preferentemente: Médicos generalistas/de Familia, Psiquiatras, Psicólogos, M.I.R. de Psiquiatría y Medicina Familiar y Comunitaria, P.I.R., A.T.S./D.U.E., Trabajadores Sociales, Auxiliares Psiquiátricos, Auxiliares de Clínica, Pedagogos, Maestros, Educadores, Animadores Socioculturales… y, en menor proporción, de otras disciplinas como Teatro, Doblaje, Economía y Empresas, Derecho, Arquitectura… Su equipo y sus actividades se amplían, desde el año 1995, con las aportaciones de los alumnos diplomados por la Delegación.
INTRODUCCION:
La gestación del psicodrama en manos de Jacob Levy Moreno data de 1918. Moreno, en poco más de una década, pasó de ser un desconocido a ser reconocido en prestigiosos ámbitos profesionales. En las décadas de los años 50 y 60 se promueve la expansión del psicodrama a nivel mundial. El Primer Congreso Internacional de Psicoterapia de Grupo se celebró en Toronto en 1954 y el Primer Congreso Internacional de Psicodrama tuvo lugar en París en 1964.
A nivel estatal, el pionero fue Ramón Sarró, quien coordinó en Barcelona el Congreso Internacional de Psicoterapia de 1958, al cual asistió Moreno. En el II Seminario sobre Psicoterapia de Grupo, celebrado en Oviedo en 1970, Pablo Población presentó la propuesta de realizar psicodrama a nivel institucional, inició la formación de alumnos en el Hospital Clínico de la Universidad Complutense de Madrid y fundó el Instituto de Técnicas de Grupo y Psicodrama. La creación de la Asociación Española de Psicodrama (A.E.P.), miembro de la International Association of Group Psychotherapy (I.A.G.P.), se produce en 1984, año en el que se celebra la I Reunión Nacional de la A.E.P. en Granada. Los congresos siguientes celebrados anualmente por todo el país y las jornadas periódicas de talleres, eventualmente con colaboraciones internacionales, son un exponente de la evolución nacional del psicodrama.
DELEGACIÓN DEL I.T.G.P. EN GALICIA:
En el año 1986, se produce el reconocimiento de la Delegación del I.T.G.P. en Galicia por su central en Madrid (http://www.itgp.org). Se inicia la formación en psicodrama de alumnos de los Hospitales Psiquiátricos de El Rebullón (Vigo) y Conxo (Santiago). Los grupos están constituidos por personal de ambos centros y son dirigidos por Marisol Filgueira. La mayor parte de los integrantes de estos primeros grupos son Auxiliares Psiquiátricos, habiendo también A.T.S., Psicólogos, profesionales liberales y personal de Doblaje de Televisión. En total, 34 participantes que realizaron la primera etapa de formación. De ellos, diez iniciaron segunda etapa en el Hospital Psiquiátrico de Toén (Orense) y tres prosiguieron hasta tercera etapa en La Coruña. En la clausura de cada etapa de formación, intervinieron Pablo Población Knappe y Elisa López Barberá, directores-coordinadores de la central del I.T.G.P. Puntualmente, se contó además con las contribuciones de psicodramatistas y psicoterapeutas de otras escuelas (Mercedes Bao Fernández, Irene Henche Zabala, Pablo Alvarez Valcarce, Mª Elena Garavelli…). También en 1986, Marisol Filgueira dirigió un grupo de formación con personal del Hospital de Toén y un grupo terapéutico de psicóticos crónicos institucionalizados en ese mismo hospital.
En el año 1987, se consolida la asociación entre Marisol Filgueira y Luis Ferrer para dirigir grupos terapéuticos en el Ambulatorio Novoa Santos de la ciudad de Orense, con pacientes procedentes de las consultas externas de Psiquiatría. Se constituyó un grupo de jóvenes con Trastornos de la Personalidad, Psicosis, Toxicomanías y otras enfermedades mentales. En el año 1989, se inician grupos de formación continuada en el Centro de Salud de Mariñamansa (Orense). Durante estos y sucesivos años, se realizan en dicha provincia otras experiencias formativas de duración limitada a demanda para instituciones públicas y privadas (Centro Educativo Montealegre, INEM, Escuela de A.T.S., Colegio Oficial de Médicos, Universidad de Orense, Centro de Psiquiatría y Psicología…), así como colaboraciones con otras escuelas, centros, universidades… (I.T.G.P.-Madrid, I.T.G.P.-Valladolid, I.T.G.P.-Pontevedra, Hospital Psiquiátrico Regional de Oviedo, Hospital Psiquiátrico Dr. Villacián de Valladolid, Colegios de Enseñanza Primaria, Secundaria y Educación Especial, Universidades de Valladolid, Salamanca, Vigo, Santiago, Ferrol, La Coruña…, FORGA, FEGAS, SERGAS, Consellería de Trabajo y Consellería de Sanidad de la Xunta de Galicia, Fundación Juan Canalejo, Hospital Comarcal de O Salnés de Pontevedra, Hospital Gregorio Marañón de Madrid, Institutos de Psicoterapia de Grupo y Psicodrama de Estambul y Ankara, Centro de Terapia Familiar SISTEMA de La Coruña…).
Durante 1991, se desplaza la sede de los grupos de formación continuada al Centro de Salud de Cambre (La Coruña). En total, se han llevado a término cuatro grupos en los tres niveles. En 1994, Marisol Filgueira dirige un grupo de pacientes psicóticos agudos jóvenes en el Hospital Psiquiátrico de Toén (Orense) y, a lo largo del año 1996, un grupo de pacientes psiquiátricos agudos y otro de pacientes con Trastornos de la Alimentación en el Hospital Marítimo de Oza (La Coruña). A su vez, Luis Ferrer divulga cursos y talleres, particularmente sobre la relación médico-paciente y psicopatología clínica con un enfoque psicodramático, por diversos dispositivos de Atención Primaria y Especializada. En 1999, introduce el psicodrama en el programa de estudios de la Escuela Universitaria de Terapia Ocupacional y, en el 2002, logra su configuración como “asignatura de libre elección” en el Departamento de Medicina de la Universidad de La Coruña.
En 1995, dos alumnos diplomados por la Delegación (Manuel Castro y Antolina Fernández) empiezan a impartir grupos de formación continuada en los primeros ciclos en Pontevedra. Los coordinadores mantienen el tercer ciclo y un grupo de supervisión de equipos en La Coruña hasta el año 2000, momento en el que se cuenta con 16 alumnos diplomados.
El equipo ampliado del I.T.G.P.-Galicia, formado por profesionales de la Salud y la Educación que han finalizado su formación en Psicoterapia de Grupo y Psicodrama en dicha delegación, bajo la supervisión de sus coordinadores, seguirá haciéndose cargo de la formación de alumnos de los primeros ciclos y participará en el manejo de los grupos terapéuticos, formativos y demás actividades relacionadas con el psicodrama que los distintos miembros del I.T.G.P. en Galicia estén dirigiendo. Los coordinadores ofertarán el tercer ciclo y grupos de supervisión cuando haya demanda suficiente.
Los alumnos diplomados que continúan la labor de la escuela son: Manuel Castro, en Pontevedra, imparte grupos continuados de 1ª y 2ª etapa, con la colaboración eventual de algunos compañeros (Antolina Fernández…); además de los anteriores, otros ex-alumnos (Anabel González, Anne Haire, Augusto Suárez, Carlos Castro, Laura Varea, Beatriz Aguado, María García, Manuel Rego, Rosa Paz, Mª Carmen Alvargonzález, Raquel Abón, Ángeles Pérez, Irene González-Elipe, Ana Orjales…) y los directores de la escuela, utilizan el Psicodrama, la Terapia Familiar y otras psicoterapias en su ejercicio profesional e imparten talleres monográficos y cursos de duración limitada a demanda; algunos se han vinculado también a grupos de Teatro Espontáneo y Psicodrama Comunitario tras haber recibido formación complementaria específica. Los coordinadores de la Delegación pertenecen al equipo docente del I.T.G.P.-Madrid, en cuyo programa participan periódicamente.
Los grupos de primera etapa que se inicien en el futuro se articularán en aquellas ciudades gallegas donde surja una demanda suficiente y existan psicodramatistas diplomados. Todos los miembros del equipo docente-terapéutico que estén llevando grupos de formación o terapéuticos y no se encuentren ya en formación continuada con los coordinadores de la Delegación deben asistir obligatoriamente a las sesiones de supervisión de equipos al menos durante el primer año de su práctica profesional como formadores y/o psicoterapeutas.
La sede del I.T.G.P.-Galicia se encuentra actualmente en la ciudad de La Coruña (Hospital Marítimo de Oza), aunque con su ampliación estaríamos en condiciones de ofertar formación en distintas zonas geográficas, siempre que la demanda sea suficiente para articular un grupo local. A todos los alumnos que inicien formación se les garantizará la continuidad hasta finalizarla en una u otra localidad. Tendrán la oportunidad de participar en los trabajos de investigación, aportaciones a congresos, publicaciones y otras actividades de los equipos que la Delegación tenga en marcha, a medida que alcancen el nivel formativo requerido en cada caso.
En el momento actual, como proyectos a corto plazo, se están programando cursos de Psicodrama Clínico y otras Psicoterapias para la formación de residentes (M.I.R./P.I.R.), se intentan consolidar encuentros entre psicodramatistas gallegos y existen conversaciones para concertar un Máster en Psicodrama con la Universidad de La Coruña. Persiste además la actividad independiente habitual de los miembros del equipo.
PROGRAMAS:
(1) FORMACIÓN CONTINUADA: “Curso de Formación Profesional en Terapias Grupales y Técnicas Psicodramáticas”. 3 niveles de 144 horas (total: 432 horas), a lo largo de seis cursos académicos. Se amplía con talleres monográficos y cursos de la Delegación y otras escuelas acreditadas hasta completar las 600 horas-crédito estipuladas por la F.E.A.P.
Acreditaciones: Acreditado por el I.T.G.P.-Madrid para los Diplomas de Ego-Auxiliar, Psicodramatista-Auxiliar y Director Psicodramático. Avalado por la Asociación Española de Psicodrama (A.E.P.) y por la Federación Española de Asociaciones de Psicoterapeutas (F.E.A.P.) para el Certificado de Psicoterapeuta. Reconocido de interés sanitario por la Consellería de Sanidade e Servicios Sociais de la Xunta de Galicia.
Estructura del curso: 1ª etapa.- Grupo terapéutico experiencial de evolución personal. Entrenamiento en el rol de ego-auxiliar. Aprendizaje técnico. à Diploma de Ego-Auxiliar. 2ª etapa.- Grupo de evolución personal. Perfeccionamiento en el rol de ego-auxiliar. Entrenamiento en el rol de observador y de director de grupos. Desarrollo de trabajos clínicos. Perfeccionamiento técnico. à Diploma de Psicodramatista Auxiliar. 3ª etapa.- Role-playing de los roles temidos del ego-auxiliar. Escenas temidas del coordinador de grupos. Supervisión de la práctica clínica y docente. Supervisión y seguimiento de los trabajos de investigación. à Diploma de Director Psicodramático.
Metodología y evaluaciones: sesiones experienciales, procesamiento técnico, estudio y discusión de un programa teórico, talleres monográficos, desarrollo de trabajos clínicos y de investigación, evaluaciones de la evolución grupal e individual, tests sobre el programa teórico, incorporación en equipos docentes/terapéuticos, supervisión de la práctica profesional.
Programa teórico (v. Bibliografía): 1ª etapa: El grupo - Dinámica de grupos. Encuadre teórico e ideológico de J.L. Moreno. Introducción al psicodrama. Espacio y tiempo en psicodrama. Teoría de la espontaneidad-creatividad. Catarsis. Encuentro, tele y relación interpersonal. Teoría evolutiva del yo. Sociometría. Bases neurofisiológicas de la conciencia. 2ª etapa: La terapia psicodramática. Funciones en psicodrama. Pautas para el procesamiento de las sesiones. Técnicas psicodramáticas. Role-playing. Coterapia. Psicodrama Institucional. Psicodrama y psicosis. Psicodrama individual y bipersonal. Psicodrama infantil y pedagógico. Psicodrama y terapia sistémica de familias y parejas. Psicodrama público. Psicopatología básica. 3ª etapa: Lecturas avanzadas (Moreno, Pavolvsky, Perrazo...).
(2) GRUPOS DE SUPERVISIÓN de la práctica clínica y docente.
(3) GRUPOS TERAPÉUTICOS a demanda.
(4) TALLERES MONOGRÁFICOS (a demanda): 1. Introducción al Psicodrama. 2. Teoría de la Psicoterapia y del Psicodrama. 3. Dinámica de Grupos y Sociometría. 4. Role-Playing de la relación profesional. 5. Contextos de intervención y aplicaciones clínicas del Psicodrama. 6. Técnicas activas en Psicoterapia. 7. Técnicas especiales de caldeamiento. 8. Psicodrama Individual y Bipersonal. 9. Psicodrama Familiar. 10. Psicodrama de Parejas. 11. Psicodrama de la enfermedad, la muerte y el duelo. 12. Psicodrama y Psicosis. 13. Psicodrama aplicado a la Clínica Psiquiátrica. 14. Psicodrama Infantil y en la Educación. 15. Psicodrama, identidad y género. 16. Ritos Terapéuticos. 17. Del teatro al psicodrama: el arte como terapia. 18. Teatro para la Resolución de Problemas. . 19. El Inconsciente en Psicodrama. 20. El cuerpo en psicoterapia. 21. La herida del terapeuta 22. Desgaste profesional y síndrome de ‘Burnout’. 23. Acoso moral. 24. Relaciones Humanas. 25. Autoestima y habilidades sociales. 26. Objetos intermediarios. 27. Psicodrama en las adicciones. …………
MIEMBROS DEL EQUIPO:
Directores de la Escuela y Coordinadores de la Delegación:
* Marisol Filgueira Bouza. Psicólogo Clínico. Unidad de Hospitalización Psiquiátrica. Hospital Marítimo de Oza. As Xubias de Abaixo s/n. 15006 A Coruña. Tf.: 981 178174, ext. 293109. Fax: 981 178686. E-Mail: sfilbou@canalejo.org
* Luis Ferrer i Balsebre. Médico Psiquiatra. Jefe del Servicio de Psiquiatría del Complejo Hospitalario “Juan Canalejo-Marítimo de Oza”. As Xubias de Abaixo s/n. 15006 A Coruña. Tf. 981 178000, ext. 293018. Fax: 981 178301. E-Mail: LFerBal@canalejo.org
* Manuel Castro Soto. Psicólogo Clínico. Centro de Psicoloxía. Pza. Valentín García Escudero 1 1º. 36002 Pontevedra. Tf. 986 842005. E-Mail: MC.SOTO@telefonica.net
Psicodramatistas Diplomados: Raquel Abón Ramos (Médico de Familia), Beatriz Aguado Ortega (Médico de Familia), Mª Carmen Alvargonzález Ucha (Psicólogo Clínico), Carlos Castro Dono (Médico Psiquiatra), Manuel Castro Soto (Psicólogo Clínico), Antolina Fernández González (Psicólogo), María García Rey (Pedagoga de Educación Especial), Irene González-Elipe i Lechuga (Trabajadora Social), Ana Isabel González Vázquez (Médico Psiquiatra), Anne Haire Collins (Profesora de Enseñanza Secundaria, Idiomas), Ana Mª Orjales Lamas (Maestra y Educadora), Rosa Paz Seco (Trabajadora Social y Educadora), Angeles Pérez Rodríguez (Psicólogo), Manuel Rego Rodeiro (Médico Psicoanalista), Augusto Suárez Gómez (D.U.E. y Profesor de Formación Profesional) y Laura Varea Cascallar (D.U.E.).
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Moreno, J.L. Psicomúsica y Sociodrama. Hormé. Buenos Aires, 1977.
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Moreno Chaparro, J.L. y Sánchez Mur, M.C. Psicodrama e Institución. Informaciones Psiquiátricas, 1986(4º Trim.), 106, 309-315.
Pavlovsky, E. Clínica Grupal 1. Búsqueda. Buenos Aires, 1974.
Perazzo, S. Ainda e sempre psicodrama. Agora. Sâo Paulo, 1994.
Población Knappe, P. La Escena Primigenia y el Proceso Diabólico. Encuentro (Oct. 1985), 1, 20-27.
Población Knappe, P. y López Barberá, E. Psicodrama y Teoría General de Sistemas. Comunicación al Encuentro Internacional de Psicodrama. Barcelona, 1988.
Población Knappe, P. y López Barberá, E. La Escultura en Terapia Familiar. VINCULOS, 1991(Oto.), 3, 77-98.
Rojas Bermúdez, J.G. ¿Qué es el psicodrama?. Celcius. Buenos Aires, 1984.
Rojas Bermúdez, J.G. Títeres y Psicodrama. Celcius. Buenos Aires, 1985.
Sánchez Rivera, De Casso, Sánchez Alonso... Integración Mental y Psicología Humanística. Marova. Madrid, 1979. Integración Emocional y Psicología Humanística. Marova. Madrid, 1979.
Schützenberger, A.A. Introducción al Psicodrama. Aguilar. Madrid, 1970.
Schützenberger, A.A. Introducción al Role-Playing. Marova. Madrid, 1979.
Tarquini, R. Aspectos formativos del psicodrama en la institución. Informaciones Psiquiátricas, 1986(4º Trim.), 106, 399-400.
PROGRAMA DE FORMACIÓN CONTINUADA:
CURSO DE FORMACION EN TERAPIAS GRUPALES Y TECNICAS PSICODRAMATICAS
PRIMERA ETAPA
1./ TRABAJO GRUPAL.
- Grupo de evolución personal.
- Entrenamiento en el rol de ego-auxiliar.
- Entrenamiento en el rol de observador.
- Aprendizaje técnico.
2./ BIBLIOGRAFIA.
LECTURAS OBLIGATORIAS:
EQUIPO DOCENTE DEL I.T.G.P. Apuntes de Psicodrama (1er. volumen). Madrid, 1990-91.
LIBROS BASICOS DE CONSULTA:
MORENO, J.L. Psicodrama. Hormé. Buenos Aires, 1978.
GARRIDO MARTIN, E. Jacob Leví Moreno.- Psicología del Encuentro. Atenas. Madrid, 1978.
SCHUTZENBERGER, A.A. Introducción al Psicodrama. Aguilar. Madrid, 1970.
LECTURAS COMPLEMENTARIAS:
ESPINA BARRIO, J.A. Psicodrama: origen y desarrollo. Amarú. Salamanca, 1995.
FILGUEIRA BOUZA, M.S. Psicología Grupal y Psicodrama. SISO SAUDE. Monografías nº 4. 1992.
ROJAS BERMUDEZ, J.G. ¿Qué es el psicodrama?. Celcius. Buenos Aires, 1984.
3./ PROGRAMA TEORICO.
1. EL GRUPO. DINAMICA DE GRUPOS.
Obligatorio: - Tema-guión (M. FILGUEIRA).
- Apuntes I.T.G.P.: Los Grupos Terapéuticos (P. POBLACION), pp. 3-15. Dinámicas de Grupo en Psicodrama (E. LOPEZ BARBERA), pp. 16-25.
Para ampliar: - LOPEZ YARTO, L. La dinámica de grupos. En: SANCHEZ RIVERA, DE CASSO, SANCHEZ ALONSO... Integración Mental y Psicología Humanística. Marova. Madrid, 1979. Cap. 4, pp. 113-142.
- SCHUTZENBERGER, A.A. Etapas evolutivas grupales. En: SCHUTZENBERGER (1970, ver Libros Básicos), pp. 72-73.
2. ENCUADRE TEORICO E IDEOLOGICO DE MORENO.
Obligatorio: - Tema-guión (M. FILGUEIRA).
- Apuntes I.T.G.P.: Encuadre Teórico e Ideológico de Moreno.- una primera idea sobre el Psicodrama (J.A. ESPINA BARRIO), pp. 26-41.
Para ampliar: - GARRIDO MARTIN (1978, ver Libros Básicos), Cap. 1, pp. 17-50: Marcos de referencia.
3. INTRODUCCION AL PSICODRAMA (Definición, Historia, Aportaciones Teóricas, Elementos, Estructura de las Sesiones, Reglas, Técnicas...).
Obligatorio: - Tema-guión (M. FILGUEIRA).
- Apuntes I.T.G.P.: Instrumentos del Psicodrama (P. POBLACION), pp. 42-59. Las Fases del Grupo (P. POBLACION y E. LOPEZ BARBERA), pp. 60-91.
Para ampliar: - GUIJARRO MORALES, A. El Psicodrama. En: SANCHEZ RIVERA, DE CASSO, SANCHEZ ALONSO... Integración Emocional y Psicología Humanística. Marova. Madrid, 1979. Cap. 3, pp. 63-106.
4. ESPACIO Y TIEMPO EN PSICODRAMA. LO SINCRONICO Y LO DIACRONICO.
Obligatorio: - Tema-guión (M. FILGUEIRA).
- Apuntes I.T.G.P.: Espacio y Tiempo. Lo Sincrónico y lo Diacrónico en el Grupo (P. POBLACION), pp. 92-116.
Para ampliar: - GARRIDO MARTIN (1978), Cap. 3, pp. 83-126: Constantes psicológicas del pensamiento de Moreno.
- LOPEZ SANCHEZ, J.M. Del Espacio en Psicodrama. En: LOPEZ SANCHEZ, J.M. El Psicodrama en Psiquiatría Clínica. Anel. Granada, 1982. pp. 51-58.
- POBLACION KNAPPE, P. La Escena Primigenia y el Proceso Diabólico. Encuentro (Oct. 1985), 1, 20-27.
- POBLACION KNAPPE, P. y LOPEZ BARBERA, E. Psicodrama y Teoría General de Sistemas. Comunicación al Encuentro Internacional de Psicodrama. Barcelona, 1988.
5. TEORIA DE LA ESPONTANEIDAD - CREATIVIDAD.
Obligatorio: - Apuntes I.T.G.P.: Espontaneidad - Creatividad (M. FILGUEIRA BOUZA), pp. 150-153.
Para ampliar: - GARRIDO MARTIN (1978), Cap. 4, pp. 129-174: Espontaneidad y Creatividad.
- MORENO(1978, ver Libros Básicos),Sec.IV, pp. 85-209:
Principios de Espontaneidad.
6. CATARSIS.
Obligatorio: - Apuntes I.T.G.P.: Catarsis (M. FILGUEIRA), pp. 154-158.
Para ampliar: - GARRIDO MARTIN (1978), Cap. 9, pp. 279-284: La Catarsis.
- MORENO (1978), pp. 38-45: La Idea de la Catarsis Total.
7. ENCUENTRO, TELE Y RELACION INTERPERSONAL.
Obligatorio: - Apuntes I.T.G.P.: Encuentro, Tele y Relación Interpersonal (M. FILGUEIRA BOUZA), pp. 159-162.
Para ampliar: - BUSTOS, D. Encuentro en Psicoterapia y en Psicodramática. En: BUSTOS, D. Nuevos Rumbos en Psicoterapia Psicodramática. Momento. Buenos Aires, 1985. Cap. 2, pp. 23-38.
- GARRIDO MARTIN (1978), Cap. 6, pp. 211-223: El Tele-Factor. Cap. 5, pp. 175-209: Atomo Social y Grupo.
- MORENO (1978), pp. 335-337: Tres fases evolutivas: el encuentro, la situación interpersonal y el psicodrama.
8. TEORIA EVOLUTIVA DEL YO (Teoría de las Matrices, Teoría de los Roles, Atomos).
Obligatorio: - Apuntes I.T.G.P.: Teoría Evolutiva del Yo (M. FILGUEIRA BOUZA), pp. 117-149.
Para ampliar: - MORENO (1978), pp. 85-130: Una teoría de la espontaneidad para el desarrollo infantil.
- MENEGAZZO, C.M. Magia, mito y psicodrama. Paidós. Buenos Aires, 1981. pp. 78-90.
- POBLACION KNAPPE (1985, ver Tema 4).
- POBLACION KNAPPE y LOPEZ BARBERA (1988, ver Tema 4).
- GARRIDO MARTIN (1978), Cap. 7, pp. 225-243: El rol. Cap. 5, pp. 179-185: Atomo social.
- MORENO (1978), Sec. V, pp. 211-241: Teoría y Práctica de los Roles.
9. SOCIOMETRIA (Filosofía, Test Sociométrico, Sociograma, Matriz Sociométrica, Sociodrama).
Obligatorio: - Apuntes I.T.G.P.: Introducción a la Sociometría (M. FILGUEIRA BOUZA), pp. 163-194. Sociodrama (P. POBLACION), pp. 195-202.
- Sociodrama, Tema-guión (M. FILGUEIRA).
Para ampliar: - MORENO, J.L. Fundamentos de la Sociometría. Paidós. Buenos Aires,
- BASTIN, G. Los tests sociométricos. Kapelusz. Buenos Aires, 1979.
- BUSTOS, D. El test sociométrico.- Fundamentos, técnicas y aplicaciones. Vancu. Buenos Aires, 1980.
- MORENO, J.L. Psicomúsica y Sociodrama. Hormé. Buenos Aires, 1977.
4./ EVALUACION.
- Valoración de la evolución personal.
- Valoración del proceso grupal.
- Examen tipo-test sobre el material teórico.
5./ ACREDITACIONES.
- Certificado acreditativo de 144 horas de formación: 18 sesiones de ocho horas, con periodicidad mensual, entre octubre y junio, a lo largo de dos cursos académicos.
- Diploma de Ego-Auxiliar.
SEGUNDA ETAPA.
1./ TRABAJO GRUPAL.
- Grupo de evolución personal.
- Perfeccionamiento en el rol de ego-auxiliar.
- Perfeccionamiento en el rol de observador.
- Perfeccionamiento técnico.
- Entrenamiento en el rol de psicodramatista, bajo la supervisión de los monitores.
2./ PROGRAMA TEORICO Y BIBLIOGRAFIA.
APARTADO I
Revisión de material básico de primera etapa:
A. LA TERAPIA PSICODRAMATICA: Elementos del psicodrama, Reglas psicodramáticas, Factores dinamizadores de la terapia, Vías terapéuticas, Indicaciones y contraindicaciones.
- Tema-guión.
B. FUNCIONES EN PSICODRAMA: El Director, el Protagonista, los Ego-Auxiliares, el Auditorio.
- Tema-guión.
APARTADO II
PAUTAS PARA EL PROCESAMIENTO DE LAS SESIONES.
- Tema-guión: este material se manejará a lo largo de todo el curso para la valoración por los miembros del grupo, los observadores, los directores y los supervisores del manejo y desenvolvimiento de cada sesión.
APARTADO III (Programa teórico de Segunda Etapa)
TEMA 1. TECNICAS PSICODRAMATICAS. Juegos. Ejercicios. Esculturas. Métodos Adjuntos. Manejo de sueños.
- Tema-guión.
TEMA 2. ROLE PLAYING
- A.A. SCHUTZENBERGER. Introducción al Role-Playing. Marova. Madrid, 1979.
TEMA 3. COTERAPIA
- Tema-guión.
- M. ABADI y E.A. PAVLOVSKY. Una experiencia de psicoterapia grupal: la coterapia. En: E. PAVLOVSKY. Clínica Grupal 1. Búsqueda. Buenos Aires, 1974, 81-89.
TEMA 4. PSICODRAMA INSTITUCIONAL
- J.L. MORENO CHAPARRO y M. SANCHEZ MUR. Psicodrama e Institución. Informaciones Psiquiátricas, 1986(4º Trim.), 106, 309-315.
- J.A. ESPINA BARRIO. La práctica del psicodrama en las instituciones. Informaciones Psiquiátricas, 1986(4º Trim.), 106, 355-360.
- R. TARQUINI. Aspectos formativos del psicodrama en la institución. Informaciones Psiquiátricas, 1986(4º Trim.), 106, 399-400.
TEMA 5. PSICODRAMA Y PSICOSIS
- P. BOUR. El psicodrama y la vida. Biblioteca Nueva. Madrid, 1977.
- J.G. ROJAS BERMUDEZ. Títeres y Psicodrama. Celcius. Buenos Aires, 1985.
- A.M. GONZALEZ FERNANDEZ. Experiencias en psicodrama con psicóticos dentro del Hospital de Día "Torre de la Creu". Informaciones Psiquiátricas, 1983, 92-93, 179-189.
TEMA 6. PSICODRAMA INDIVIDUAL Y BIPERSONAL
- D.M. BUSTOS. Psicoterapia Psicodramática Bipersonal. En: D.M. BUSTOS. Nuevos rumbos en psicoterapia psicodramática. Momento. Buenos Aires, 1985, 39-50.
- T. HERRANZ CASTILLO. Tu circularidad y la nuestra. Informaciones Psiquiátricas, 1991(4º Trim.)-1992(1º Trim.), 126-127, 401-405.
- T. HERRANZ CASTILLO. Psicodrama individual y bipersonal. Aspectos teóricos y metodológicos. VINCULOS, 1990-91(Inv.), 1, 47-102.
TEMA 7. PSICODRAMA INFANTIL Y PEDAGOGICO
- J.M. LOPEZ SANCHEZ. Psicodrama con niños. En: J.M. LOPEZ SANCHEZ. El Psicodrama en Psiquiatría Clínica. Anel. Granada, 1982, 97-153.
- H. VOSS y M.R. GLASSERMAN. Las técnicas psicodramáticas en grupos de niños y adolescentes. En: E. PAVLOVSKY. Clínica Grupal 1. Búsqueda. Buenos Aires, 1974, 43-62.
- E. PAVLOVSKY. El problema de los límites. En: E. PAVLOVSKY. Clínica Grupal 1. Búsqueda. Buenos Aires, 1974, 63-79.
- I. HENCHE ZABALA y R.M. MUÑOZ MARTIN. Grupos de Dramatización en la Escuela: un trabajo didáctico y terapéutico. Informaciones Psiquiátricas, 1989, 115, 89-96.
- I. HENCHE ZABALA. Fantasía y Creación: un espacio para la reconstrucción psicodramática en la escuela. VINCULOS, 1990-91(Inv.), 1, 121-137.
- I. HENCHE ZABALA. A través del espejo mágico: una aproximación al "niño interno" del psicodramatista infantil. Informaciones Psiquiátricas, 1991(4º Trim.)-1992(1º Trim.), 126-127, 421-425.
- I. HENCHE ZABALA y R.M. MUÑOZ MARTIN. Cuentos de Hadas en un centro de integración. Escuela Española, Experiencias Escolares, 20 de Marzo de 1990, nº 2.993.
TEMA 8. PSICODRAMA Y TERAPIA SISTEMICA DE FAMILIAS Y PAREJAS
- P. POBLACION KNAPPE y ELISA LOPEZ BARBERA. Psicodrama y Teoría General de Sistemas. Encuentro Internacional de Psicodrama. Barcelona, 1988.
- S. BAER MIESES y E. LOPEZ BARBERA. Terapia Familiar Sistémica Estructural-Psicodramática. VINCULOS, 1990-91(Inv.), 1, 103-118.
- E. LOPEZ BARBERA. Psicodrama de Parejas. VINCULOS, 1991(Prim.), 2, 15-35.
- P. POBLACION KNAPPE y E. LOPEZ BARBERA. La Escultura en Terapia Familiar. VINCULOS, 1991(Oto.), 3, 77-98.
TEMA 9. PSICODRAMA PUBLICO
- Tema-guión.
3./ EVALUACION.
- Elaboración, presentación y discusión del material bibliográfico.
- Realización de un trabajo clínico de psicodrama.
4./ ACREDITACIONES.
- Certificado acreditativo de 144 horas de formación: 18 sesiones de ocho horas, con periodicidad mensual, entre octubre y junio, a lo largo de dos cursos académicos.
- Diploma de Psicodramatista-Auxiliar.
TERCERA ETAPA.
1./ TRABAJO GRUPAL.
- Role-playing de los roles temidos del ego-auxiliar.
- Escenas temidas del coordinador de grupos.
- Supervisión de casos.
- Supervisión y seguimiento de los trabajos de investigación.
2./ MATERIAL DE LECTURA.
J.L. MORENO. "Psicoterapia de grupo y psicodrama". Fondo de Cultura Económica. México, 1966.
Cap. 2. La sociometría y la patología del grupo. pp. 37-78.
Cap. 6. Psicodrama - Protocolo I: Problemas sociales. pp. 198-279.
J.L. MORENO. " Las bases de la psicoterapia". Hormé. Buenos Aires, 1967.
Cap. 1. Transferencia, contratransferencia y tele. pp. 13-79. (Sesión de Marzo 1996).
Cap. 2. La terapia interpersonal, la psicoterapia de grupo y la función del inconsciente. pp. 81-152.
Cap. 3. La importancia del "tamaño" terapéutico y el lugar que corresponde al "acting-out" en psicoterapia. pp. 153-220. (Sesión de Diciembre 1995).
Cap. 4. El descubrimiento del hombre espontáneo, con especial énfasis en la técnica de la inversión de valores. pp. 221-304.
Cap. 5. Psicodrama de Adolfo Hitler. pp. 305-326.
J.L. MORENO. "Psicodrama". Hormé. Buenos Aires, 1978.
Sección IV. Principios de espontaneidad. pp. 85-164. (Sesión de Mayo 1996)
S. PERAZZO. "Ainda e sempre psicodrama". Agora. Sâo Paulo, 1994.
Cap. 2. Tele e transferência: nova revisâo crítica. pp. 33-53.
H. KESSELMAN, E. PAVLOVSKY y L. FRYDLEVSKY. "Las escenas temidas del coordinador de grupos". Fundamentos. Madrid, 1981.
3./ EVALUACION.
- Elaboración, presentación y discusión del material bibliográfico.
- Realización de una tesina sobre psicodrama.
4./ ACREDITACIONES.
- Certificado acreditativo de 144 horas de formación: 18 sesiones de ocho horas, con periodicidad mensual, entre octubre y junio, a lo largo de dos cursos académicos.
- Diploma de Director-Psicodramático.
PROGRAMA ESPECÍFICO OFICIAL DE FORMACIÓN EN PSICODRAMA DE LA AEP
TITULACIÓN DE ACCESO:
Titulación de rango universitario, preferentemente Licenciatura en Psicología y en Medicina y Cirugía. Otras titulaciones universitarias –de primer y segundo ciclo- y/o todos aquellos profesionales que no hayan cursado las materias del perfil de las especialidades en Psicología Clínica y/o Psiquiatría podrán acceder a la formación pero habrán de cursar antes o durante el proceso de formación en psicodrama un conjunto de materias complementarias propias de la Salud Mental definidas por la FEAP para obtener su acreditación como Psicoterapeuta de Grupo-Director Psicodramático: si no han cursado durante sus estudios universitarios las disciplinas de Psicología Evolutiva, Psicología de la Personalidad, Psicopatología y Diagnóstico Diferencial, deberán acreditar un número equivalente de horas a las que se imparten en las carreras de Psicología y Medicina en las materias anteriormente citadas, todo ello no computable para las 600 horas requeridas de formación en Psicoterapia de Grupo-Psicodrama por considerarse formación de acceso; además, deberán acreditar un tiempo mínimo de experiencia y formación en Salud Mental, en contexto público o privado, de 10 años en el caso de los titulados de segundo ciclo y de 12 años en el de los titulados de primer ciclo (Estatutos de la FEAP, Título V: De los criterios mínimos para la acreditación de psicoterapeutas y programas de formación de psicoterapeutas, Artículo 21.- Criterios mínimos comunes a todas las acreditaciones, 6. Otras titulaciones universitarias...).
ADMISIÓN DE FORMANDOS:
Se realizará al menos una entrevista y, opcionalmente, las pruebas que el director de escuela/titular de programa estime oportunas para pre-seleccionar a los alumnos como filtro de aquellos sujetos cuyo acceso a la formación pudiera resultar inadecuado por factores de personalidad/psicopatología. Se constatarán los requisitos de acceso. Se establecerá el Contrato Grupal (confidencialidad, restitución y cualquier otra norma de aplicación en el grupo de formación). Se realizará la orientación o derivación oportuna cuando el candidato no resulte admitido.
ESTRUCTURA Y DESARROLLO DE LOS PROGRAMAS. CERTIFICACIONES Y DIPLOMAS:
Se propone un esquema como modelo de referencia, aunque los programas de las Escuelas de la AEP podrán presentar una estructura y desarrollo diferentes de la formación, siempre y cuando cumplan los criterios mínimos sobre las horas de formación en los diferentes aspectos (300 h. de aprendizaje experiencial-terapeútico, 300 h. de aprendizaje teórico-técnico y 100 h. de supervisión), sobre las funciones a entrenar (ego-auxiliar, observador, coterapeuta y psicodramatista) y sobre los contenidos teóricos. Un tercio del proceso psicoterapéutico personal obligatorio (100 de las 300 horas) puede realizarse en formato de Psicoterapia/Psicodrama Individual/Bipersonal, debiendo respetarse el mínimo de 200 horas de grupo psicodramático.
NIVEL I – BÁSICO (200 horas)
Grupo experiencial-terapéutico psicodramático de evolución personal (al menos 100 horas).
Aprendizaje téorico y técnico básico.
Entrenamiento de las funciones de Ego-Auxiliar.
Tutorías y Evaluaciones.
Certificado de horas y contenidos de formación - Diploma de Ego-Auxiliar (o denominación equivalente utilizada por la escuela).
NIVEL II – AVANZADO (200 horas)
Grupo didáctico-terapéutico psicodramático de continuación de la evolución personal (al menos 100 horas).
Aprendizaje teórico y técnico avanzado.
Perfeccionamiento de las funciones de Ego-Auxiliar.
Entrenamiento de las funciones de Observador y Co-Terapeuta.
Tutorías y Evaluaciones.
Certificado de horas y contenidos de formación - Diploma de Terapeuta-Auxiliar de Psicodrama (o denominación equivalente utilizada por la escuela).
NIVEL III – SUPERIOR (200 horas)
Grupo didáctico-terapéutico psicodramático de continuación de la evolución personal (al menos 100 horas).
Aprendizaje teórico y técnico superior.
Perfeccionamiento de las funciones de Ego-Auxiliar, Observador y Co-Terapeuta. Entrenamiento de las funciones de Director de Grupos-Psicodramatista.
Tutorías y Evaluaciones.
Certificado de horas y contenidos de formación - Diploma de Psicodramatista (o denominación equivalente utilizada por la escuela).
NIVEL IV – SUPERVISIÓN (100 horas)
Grupo psicodramático de supervisión de la práctica clínica y docente ejercida por los alumnos en su medio laboral utilizando técnicas activas desde las diferentes modalidades del psicodrama.
à Opcionalmente, la supervisión se puede recibir trabajando en co-terapia con un psicoterapeuta grupal experto (preferentemente psicodramatista) que realice con el formando el procesamiento técnico de las sesiones e imparta los demás contenidos del nivel de supervisión en sesiones individuales y grupales (en su defecto, esta formación deberá recibirse en grupo psicodramático de supervisión o con un supervisor individual psicodramatista).
à O bien, la supervisión se puede recibir en equipos terapéuticos de psicoterapia individual, grupal o familiar/de pareja (preferentemente psicodramática), con un director experto, actuando el formando como observador en vivo, mediante circuito de TV o espejo unidireccional (máximo 25 horas de observación computables para nivel de supervisión), como ego-auxiliar (máximo 25 horas computables para nivel de supervisión) y como psicodramatista (mínimo 75 horas), debiendo el director del equipo realizar el procesamiento técnico de las sesiones con los formandos e impartir los demás contenidos del nivel de supervisión en sesiones individuales y grupales (en su defecto, esta formación deberá recibirse en grupo psicodramático de supervisión o con un supervisor individual psicodramatista).
Se exigirá que cada alumno se haya hecho cargo al menos de un proceso terapéutico grupal y haya realizado el seguimiento de al menos un proceso terapéutico de psicodrama individual/bipersonal, uno de pareja, uno familiar, uno infanto-juvenil y uno de adultos/ancianos.
Lecturas avanzadas.
Trabajo con los roles y escenas temidas del Ego-Auxiliar, del Observador y del Psicoterapeuta.
Role-playing de la relación terapeuta-paciente.
Tutorías y Evaluaciones.
Certificado de horas y contenidos de formación - Diploma de Director Psicodramático (o denominación equivalente utilizada por la escuela).
La denominación que se propone para el Diploma Oficial de la AEP avalado por la FEAP-PG es la de Psicoterapeuta de Grupo-Director Psicodramático.
CONTENIDOS:
1. Encuadre General de la Psicoterapia de Grupo: historia y evolución; psicoterapia individual vs. psicoterapia de/en grupo; concepto, tipología y propiedades de los grupos; teorías grupales y autores relevantes; fenomenología grupal (estructura, dinámica y evolución); vínculos y relaciones (transferencia, contratransferencia, empatía, tele...); comunicación y expresión verbal y no verbal; palabra y acción; cuerpo y motricidad; espacio y tiempo; factores terapéuticos; procesos grupales y su manejo (resistencia, proyección, dependencia y contradependencia, alianzas, poder e influencia, consenso, encantamiento, liderazgo, chivo expiatorio, escisión, acting...); la figura del psicoterapeuta; relación terapeuta-paciente; formación y evaluación en grupos; ética y deontología en psicoterapia grupal.
2. Aplicaciones de la Dinámica Grupal: grupos de sensibilización, didácticos, de apoyo, terapéuticos, externos, institucionales, adaptados a psicopatologías, aplicados en medios o poblaciones específicas...
3. Orientaciones y Modalidades de Psicoterapia de Grupo: historia, fundamentos teóricos, modelos, técnicas e indicaciones de las principales corrientes (Psicoanálisis Grupal, Psicoterapia de Grupo Humanista Existencial, Psicoterapia Gestalt, Psicodrama, Terapias Corporales y Terapia Cognitiva-Conductual).
4. Metodología Grupal: técnicas y tratamientos grupales; tratamientos combinados (incluyendo Psicofarmacología básica); aplicaciones clínicas (casos clínicos ilustrados).
5. Historia del Psicodrama, Definición y Fundamentos Teóricos: origen y evolución del psicodrama (del teatro de la espontaneidad al teatro terapéutico, elementos escénicos en teatro vs. psicodrama...); vida y obra de Jacob Levy Moreno; teoría de la espontaneidad-creatividad; teoría de roles-átomos; teoría de matrices (evolución del yo); teorías de la personalidad, psicopatología y psiconeurofisiología básica desde la óptica psicodramática; teorías del actor, el arte dramático, la escena psicodramática y la dramatización...
6. Metodología Psicodramática: reglas; elementos y sus funciones; estructura, fases y cometidos de la sesión; técnicas activas; instrumentos; juegos y ejercicios; métodos adjuntos, integraciones y derivaciones del psicodrama (Role-Playing, Co-terapias, Play-Theatre, Teatro Espontáneo, Psicodrama Público...); entrenamiento corporal; trabajo escénico.
7. Factores Terapéuticos: encuentro; tele (empatía y transferencia); relación interpersonal; proceso catártico integral; espacio y tiempo psicodramáticos; dramatización vs. actuación (acting); inconsciente común (individual y colectivo); relación terapeuta-paciente.
8. Evaluación y Tratamiento de las Relaciones y los Grupos con Técnicas Activas: Psicología Social básica, Socionomía, Sociometría, Sociodinámica, Sociatría y Sociodrama; caldeamiento sociométrico; configuraciones sociométricas; tests sociométricos, matrices sociométricas y sociogramas; diagramas de roles y átomos; técnicas de intervención sobre la estructura y la dinámica grupal; pautas para el procesamiento de las sesiones; otros métodos de evaluación grupal.
9. Aplicaciones del Psicodrama: indicaciones; contextos de intervención (institucional, ambulatorio, sector público/privado...); modalidades de intervención (individual, bipersonal, grupal, pareja, familiar, infantil, juvenil, adultos, ancianos...); aplicaciones clínicas (elaboración de la historia clínica psicodramática y tratamiento psicodramático de psicopatologías); intervención en medios (clínico, social, educativo, laboral...) y poblaciones específicas (grupos especiales).
10. Escuelas y Enfoques de Psicodrama: Psicodrama Clásico Moreniano, Psicoanalítico (freudiano, jungiano, lacaniano...), Triádico, Sistémico, Integrativo, Simbólico, Antropológico, Formal, Focal, Comunitario... Las escuelas de la AEP incluirán en este apartado sus desarrollos específicos.
PRÁCTICA PROFESIONAL:
Un mínimo de dos años de práctica profesional en centros públicos ó privados (éstos acreditados por la AEP) de Salud Mental como Psicodramatista, en los cuales el Psicodramatista en formación pueda tener experiencia directa de la clínica psicopatológica y el trabajo psicodramático, permitiéndose tomar contacto directo con las diferentes formas de manifestaciones de los trastornos mentales y los distintos profesionales que intervienen en la salud mental, así como diversos modos de intervención psicodramática (atención primaria, secundaria y terciaria).
MATERIAL DOCENTE:
Los centros deberán contar con los medios didácticos necesarios (aula y material docente, instrumentos y material audiovisual, documentación...) y un equipo docente mínimo suficiente para impartir sus programas. Cuando sea posible, concertarán convenios con entidades e instituciones para la realización de prácticas, de lo contrario deberán ofrecer ellos mismos a los alumnos la posibilidad de realizar estas prácticas incorporándolos en equipos terapéuticos de tratamiento de pacientes con técnicas activas. Deben facilitar a los alumnos los contenidos del programa y un listado con bibliografía básica de lectura obligatoria y lecturas complementarias recomendadas. Dispondrán de fichas técnicas con la documentación acreditativa y los datos personales y de evaluación de los alumnos.
METODOLOGÍA:
50% de sesiones teóricas (estudio y discusión de los contenidos del programa teórico y lecturas recomendadas).
50% de sesiones experienciales terapéuticas o didáctico-terapéuticas (al menos 200 horas de grupo psicodramático).
Procesamiento técnico de las sesiones.
EVALUACIÓN:
Pruebas teóricas (tests, temas...) para valorar la asimilación de los contenidos del programa.
Valoración de la evolución personal y grupal por cada formando y por el equipo docente.
Tutorías de memorias del curso, tesis, trabajos clínicos, bibliográficos y de investigación.
FORMACIÓN COMPLEMENTARIA:
En el caso de programas de formación en psicodrama de Escuelas de la AEP que no reúnan el mínimo estipulado de 600 horas de formación y 100 horas de supervisión, o alguna parte de los contenidos obligatorios, los alumnos aspirantes al Diploma de Psicoterapeuta de Grupo-Director Psicodramático de la AEP y la FEAP-PG podrán completar criterios computando horas-crédito de formación o supervisión en otros programas de la AEP, o bien en circuitos alternativos con talleres, seminarios, cursos o jornadas científicas que cubran los contenidos faltantes cuando sean impartidos y los certificados correspondientes firmados por psicoterapeutas-docentes acreditados por la FEAP y la AEP (u otra Asociación de Psicoterapia miembro de la FEAP en nuestro ámbito nacional), o por escuelas integradas en entidades reguladoras competentes de reconocido prestigio en el campo de la psicoterapia a nivel nacional, europeo o internacional que garanticen la calidad necesaria y suficiente. Cualquier número de horas acumuladas por vías alternativas al programa de la escuela troncal donde realiza su formación no eximirán al formando de cumplimentar los mínimos obligatorios (300 horas de formación experiencial terapéutica, 300 horas de aprendizaje teórico-técnico y 100 horas de supervisión, abarcando los contenidos establecidos para los programas de formación en psicoterapia de grupo y psicodrama). Además de servir para completar los requisitos de formación en Psicoterapia de Grupo-Psicodrama necesarios para las acreditaciones de la AEP y la FEAP-PG, la formación complementaria servirá también para reunir los mínimos estipulados para acceder a las acreditaciones de otras entidades relevantes en que los alumnos puedan estar interesados (EAP, FEPTO, IAGP, American Board of Examiners on Psychodrama, Sociometry and Group Psychotherapy...) cuando éstas contemplen el sistema de homologaciones necesario para reconocer dicha formación.
